
CINCO SESIONES
Siempre lunes de 19:15 h. a 21:00 h.
ESPACIO RONDA
(Ronda de Segovia, 50, Arganzuela, 28005 Madrid)
19 de enero; 2 y 23 de febrero; 9 y 30 de marzo
PRECIO: 150 euros
PRESENCIAL Y RETRANSMISIÓN
Mariam sonríe. La Madre de Dios ya no es un trono hierático que alberga arquitectónicamente al Infante Salvador. Atrás quedaron los días desesperados del románico radical. El Niño se desplaza hacia un lado y pierde ligero su ufana majestad. Es ahora un niño con minúsculas, que interacciona inquieto en los brazos de su jovencísima madre. El juego de manos entre ellos está cargado de ternura, de caricia, de humanidad. Es reconocible. Es natural. Es real. Con su mano diestra Jesús ya no bendice, ya no juzga… presenta con sutil elegancia la sonrisa desnuda de su madre. Nos la comparte. Nos la entrega. Mariam es ahora una mujer cercana, sencilla, carnal. Una madre que sonríe porque ama. Como nuestra propia madre. Como la madre que todos tenemos.
La Baja Edad Media rescata a la Virgen María y la hace sonreír. La fe aprende a palpitar. Ya no avanza solo por afirmaciones, sino por afectos. El culto mariano bajomedieval nace ahí: no como exceso devocional, sino como novedad teológica. María se convierte en el lugar donde la trascendencia acepta ser humana sin dejar de ser misterio. María es ahora hogar, protección, casa, catedral…
Bernardo de Claraval, Buenaventura, Tomás de Aquino… la teología cambia de tono. Dios ya no se piensa únicamente desde la majestad, sino desde la dulzura. María es mediatrix, no porque reemplace a Cristo, sino porque hace imaginable su humanidad. En ella, lo divino se vuelve accesible sin degradarse; se deja amar sin dejar de ser verdad. Y así, Mariam es asunta, coronada, Reina de los Cielos, Pulcram et Decora, Dulcedo et Spes Notra…¡Salve!
Por fin, la Baja Edad Media es mariana: himnos, cantigas, frescos, tallas, rosetones y catedrales enteras son el testimonio de esta revolución espiritual del más novedoso y triunfante culto a la madre universal.
150.00 € IVA incluido